
“Fue un verdadero susto ver a esos maes con pistolas apuntándonos a todos los que estábamos en la parada”, con esa frase recuerda Miriam Cisneros Elizondo, estudiante de publicidad, el asalto que sufrió junto a otros diez compañeros después de salir de la U en Llorente de Tibás.
Tenían cerca de cinco minutos esperando el autobús cuando un carro negro y dos motociclistas se acercaron de pronto y varios sujetos salieron del vehículo asaltándolos a todos con aterrorizantes armas de fuego.
“Cuando nos dimos cuenta seis hombres, jóvenes por su voz, y cubiertos con pasamontañas nos asaltaron. Estábamos en shock, viendo para el ciprés, mientras esos maes me robaban la cartera, a unos las billeteras, celulares, Ipods y hasta los relojes se jalaron”, relató la joven.
Amigos de Miriam de otras dos universidades privadas heredianas también han sufrido asaltos mientras esperan el bus, y con indignación han visto que a los maleantes no les importa nada, mucho menos que en las paradas estén cinco o diez estudiantes, igual los asaltan con armas de fuego o con cuchillo en mano.
Además, Miriam asegura que hasta ahora no ha visto que ninguna patrulla esté dando al menos una vuelta por las cercanías de la U.
Sobre la preocupación de los estudiantes ante esta situación, el Ministerio de Seguridad Pública argumenta que ha implementado operativos de patrullaje y cuando hay efectivos se mantienen unidades estacionadas en los sectores cercanos a las paradas de buses, indicó Marcela Chacón, viceministra de Seguridad.
“Hay que entender que la población universitaria no es la única que se atiende, inclusive hemos estado generando dispositivos policiales sobre sujetos identificados como merodeadores, con la finalidad de detectar de forma temprana sus posibles acciones”, apuntó Chacón.
Sin embargo, estas explicaciones de la Viceministra no concuerdan con lo narrado por los estudiantes que recalcan la falta de eficacia de los patrullajes de la policía, lo cual ha obligado a que algunas autoridades universitarias inviertan en seguridad privada para resguardar a los alumnos de sus centros.
Esta última medida, subrayó Miriam, ha logrado una leve baja en los ataques, pero la joven asegura que como los guardas están cerca de las puertas de las universidades, el problema se traslada a las paradas de buses que están en su gran mayoría a más de 200 metros de la U.
Algo que la funcionaria de Seguridad Pública recalcó en este sentido es que los estudiantes son una población vulnerable, por lo cual es indispensable que mantengan medidas preventivas para su seguridad. Por ejemplo, Chacón recomendó, entre otras cosas, evitar portar de forma visible objetos que sean atractivos para los delincuentes. Habrá que andar “chingos”, como dice un candidato por ahí.

